20. abril 2026
Con esta herramienta gratuita sabrás si un documento ha sido falsificado
Con FotoForensics podrás revisar si el archivo de una imagen ha sido modificado, tiene píxeles transparentes o metadatos accesibles, para saber si ha sido retocado.
El análisis forense digital es una de las ramas más importantes de la ciberseguridad y su finalidad reside en recopilar pruebas que sean verídicas, ya sea tras el ciberataque a una empresa o cualquier otro delito.
En este campo, existen numerosas herramientas especializadas y, gracias a una comunidad muy dedicada, también cuenta con varias que cualquiera puede usar de forma totalmente gratuita.
Es el caso de FotoForensics, una aplicación web mantenida por Hacker Factor, que se basa en las ideas originarias de Pete Ringwood, un desarrollador que en 2010 apostó por el algoritmo conocido como ELA –análisis de nivel error, por sus siglas en inglés–.
Precisamente, este es el núcleo que sustenta toda la herramienta de FotoForensics, que puede identificar si una imagen ha sido retocada, generada artificialmente o no conserva los metadatos originales.
Ante la masificación de las herramientas de inteligencia artificial generativa de imágenes, la identificación de contenido de este tipo se ha convertido en una odisea para todos los usuarios.
Con FotoForensics, a pesar de tener un margen de error aún presente –y mínimo–, podrás descubrir si esa fotografía que parece real se ha sometido a algún cambio.
Así funciona FotoForensics para el análisis forense digital
Algo que llama la atención de esta herramienta es que su equipo de desarrolladores son totalmente transparentes en su descripción, por lo que encontrarás una página entera dedicada a la protección de datos y a los contenidos prohibidos.
A nivel técnico, el núcleo ELA funciona remuestreando la imagen que subas a niveles de aproximadamente el 95% para calcular la original y la nueva versión, lo que te revelará si existen áreas alteradas, por ejemplo, para revisar objetos que han sido agregados artificialmente.
A ello se suma que puede detectar discrepancias según la última vez que se guardó una imagen; en muchas ocasiones, si una fotografía ha sido comprimida varias veces, puede sugerir que ha sido sometida a algún tipo de edición.
Más allá de todo esto, que ya es muchísimo para sospechar de alguna imagen, también revela aquello que no se ve y que, curiosamente, los chatbots de inteligencia artificial pueden usar como prompts.